En Alemania, cuando un tranvía se detiene en una parada donde los pasajeros deben cruzar la calzada para subir o bajar, los conductores tienen prohibido adelantar al tranvía y deben detenerse. Esto es para proteger la seguridad de los peatones que pueden cruzar delante o detrás del tranvía. Solo se puede continuar la marcha cuando no hay peligro para los pasajeros y, si el tránsito lo permite, solo a velocidad de paso. En este caso, la respuesta correcta es no adelantar al tranvía, ya que los pasajeros podrían estar cruzando. Esta regla ayuda a prevenir accidentes graves y es muy importante respetarla en zonas urbanas con tranvías. Para futuras preguntas, recuerda: ante un tranvía detenido sin isla de protección, siempre hay que detenerse y evitar adelantar.